dissabte, 10 de març de 2012

In memoriam: MIGUEL IGLESIAS BONNS. Cine y guerrilla urbana


El 7 de marzo de 2012 falleció en Barcelona, a los 96 años, el director de cine Miguel Iglesias Bonns, considerado como un referente histórico de la cinematografía catalana desde los años 50. Autor de películas policíacas, rodadas en las calles barcelonesas, que han quedado en la memoria colectiva como “El fugitivo de Amberes”, “El cerco”, “Carta a  una mujer”  y tantas otras, además de las comedias en que dirigió a Paco Martínez Soria. Su último rodaje fue “Barcelona Connection”.
En una de sus películas, el guión se basó en las acciones del grupo armado del guerrillero urbano, Josep Lluís Facerías, uno de los personajes históricos vinculados con el actual Nou Barris. En el libro “Los cines en Nou Barris”, hay un capitulo que trata el tema, y en recuerdo del recientemente fallecido, se transcribe a continuación.



CINE Y GUERRILLA URBANA


Josep Lluís Facerías, conocido por el sobrenombre de “Facerías” ha sido el personaje histórico de la guerrilla urbana que más tinta ha hecho correr, y del cual se recuerda la memoria popular en el actual Nou Barris. Fue abatido por las Fuerzas del Orden Público en una lluviosa mañana de finales de agosto de 1957. Algunos fragmentos de su vida, los referentes a las acciones más audaces, (como fue el asalto al “mueblé” “Pedralbes”), burlando la dura censura de las autoridades franquistas, y siempre sabiendo ver las imágenes entre líneas, ha sido llevada a las pantallas cinematográficas en algunas escenas de varias películas. Entre ellas hay que citar a “El cerco”, “Los atracadores”, “A tiro limpio”.
Estas tres obras y otras similares formaron un grupo de películas con una característica común: hacer pasar como acciones de delincuentes comunes, hechos reales ocurridos en Barcelona durante la década de los años 50, la autoría de los cuales corresponde a grupos de resistencia armada antifranquista de filiación anarquista, especialmente los grupos de “Facerías” y “Quico” Sabaté. Aparecen escenas que fueron “carne de página periodística” y que determinado público bien informado conocía, o sabía leer entre líneas, o se sucedieron en plena calle barcelonesa.


En “El cerco”, según su guionista Joan Bosch, se dramatizaron acciones del grupo de “Facerias”, como la muerte en el interior de un tranvía de César Saborit, llevando una granada en la mano. La persecución policial, ocurrida en octubre de 1954, de “Facerías” y de Joaquín Mir, y la solicitud de ayuda que la policía realizó por radio pidiendo la colaboración a toda la población, explicando que un peligroso delincuente iba herido. César Saborit (Barcelona, 1915) había sido un militante de la Juventudes Libertarias de Sant Andreu y el Clot, y tras varias peripecias, decidió integrarse en el grupo de “Facerías”, con el que realizó varias acciones armadas. El 19 de julio de 1951 tomó un tranvía, el de la línea Santa Coloma-Meridiana. Al poco rato dos policías se sentaron, uno a su lado y otro en el asiento trasero, quienes enseguida le encañonaron. En un amago de defensa, fue acribillado en el tranvía. Es la escena que se relata en varias de las películas citadas. En “Los atracadores”, la escena del atraco al “mueblé” corresponde a una acción preparada por “Facerías” en la que participaron seis personas: el asalto al “mueblé” “Pedralbes”, sito en la parte alta de la ciudad, cerca de la carretera de Esplugues, y despoblada por aquellos tiempos. La fecha de la acción armada fue en la medianoche del 21 de octubre de 1951, después de apoderarse de un vehículo marca “Cadillac”, para no desentonar. Se relata las complicaciones surgidas al encontrarse con un poderoso personaje, el constructor y consejero de varias empresas, que se encontraba, en una de sus lujosas habitaciones, con una menor, y la rumorología popular aseguraba de que se trataba de una sobrina suya, circunstancia que posteriormente se ha descubierto como errónea. De resultas del enfrentamiento, el poderoso constructor cayó mortalmente herido. La identidad fue ocultada por la prensa. En “A tiro limpio” se recoge la misma anécdota, pero sin respetar la cronología real de los hechos. En “Los atracadores”, sólo uno de los participantes en las acciones delictivas fue ejecutado a garrote vil, mientras que en la realidad varios miembros de la resistencia fueron agarrotados, entre ellos tres de los asaltantes del “mueblé”.
Los integrantes del grupo, después del último golpe tenían pensado retirarse: deciden atracar un “mueblé”, aquí representado por un hotel, donde muere un cliente. En otra escena, entre estudiantes universitarios en la Facultad de Derecho, alguno de ellos piensa que son anarquistas, mientras otros opinan que son delincuentes comunes.


“A tiro limpio”, se estrenó el 2 de septiembre de 1963 en programa doble, en los cines Arcadia, Maryland y Petit Pelayo. Fue la primera película dirigida, a pesar de sus muchos años de actividad dentro del mundo cinematográfico, por Francisco Pérez-Dolz. Por una parte del diálogo se deduce que son resistentes antifranquistas. En una torre de la carretera de Vallvidrera se prepararon dos actos delictivos simultáneos, uno de ellos el asalto a un ”mueblé” de lujo, sito en la parte alta de la ciudad, cercano al Camp Nou, el mismo que “Facerías” y su grupo asaltó en 1951. Esta escena ha sido mostrada ampliamente en la película documental de Carles Balagué “La Casita Blanca”.
La novela fue obra de José María Ricarte. Entre los especialistas consultados estuvo el periodista de sucesos, numero uno de su tiempo, Enrique Rubio, que acudió al rodaje de algunas escenas de la película, con un representante policial, que años más tarde se convirtió en Jefe Superior de Policía de Barcelona. Ambos, después de examinar el guión, sugirieron que no se podía rodar en esas condiciones si no se desvirtualizaban completamente los personajes, ya que eran perfectamente identificables por una parte del público barcelonés, aquellos que sabían leer entre líneas las noticias. Todos los datos para el guión fueron extraídos del semanario de sucesos “El Caso”, el periódico que más informó del tema, a través de los artículos de Enrique Rubio.
En “Carta a una mujer” se destaca la figura de “El Asturias”, que está situado en el bando de los perdedores. Con posterioridad entra en un grupo de acción. Uno de los miembros más conocidos del grupo de “Facerías” - fue uno de sus integrantes-, conocido con el sobrenombre de “El Asturiano”, que durante un tiempo estuvo escondido en una vivienda de las Casas Baratas de Ramón Albó.


El interés cinematográfico por la lucha urbana antifranquista es llamativo en el cine, como lo fue la actividad censora sobre el tema. En 1963, el prestigioso director Fred Zinnemann rodó entre España y Francia “Beyond a pale horse”, donde a través de los nombres ficticios de Artigas y el capitán de la Guardia Civil Viñolas, se recrean las vidas y aventuras de “Quico” Sabaté y el Comisario Quintela, gran especialista policial en la lucha contra los anarquistas. La compañía que rodó la película, Columbia Píctures, se vio obligada a abandonar su negocio en España. La película no se pudo visionar en cines de Barcelona hasta 1979. La película, protagonizada por Gregory Peck y Antonny Quinn, se estrenó en España con el título “Y llegó el día de la venganza”. Años más tarde, en 1973, el veterano director José Antonio de la Loma rodó “Metralleta Steín”, interpretada por John Saxon y Francisco Rabal, realizando una transposición a la pantalla de los últimos tiempos de “Quico” Sabaté.

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